Cada 11 de octubre se conmemora el Día Internacional de Salir del Clóset, una fecha para recordar que todas las personas tienen derecho a vivir libremente su orientación sexual y su identidad de género.
Para algunas personas, hablar abiertamente puede significar alegría, alivio y libertad. Para otras, puede generar miedo o preocupación por la reacción de su entorno.
No todas las personas viven las mismas circunstancias ni cuentan con el mismo apoyo.
Salir del clóset no es una obligación, ni una prueba de valentía. Cada persona tiene derecho a decidir si quiere contarlo, cuándo y a quién.
Y nadie tiene derecho a revelar la orientación sexual o identidad de género de otra persona sin su consentimiento.
Si alguien confía en nosotros para compartir algo tan personal, lo más valioso es escuchar, acompañar y seguir tratándolo con el mismo cariño y respeto de siempre.
Porque aceptar a alguien no debería depender de cuánto nos cuente sobre su vida.
En No es Pecado creemos que todas las personas merecen sentirse cómodas, respetadas y libres de ser quienes son. Sin presiones y sin tener que dar explicaciones.